Salinas, Calif.- -

Cada día el Oficial Richard López y Raúl Rosales pasan horas patrullando el vecindario Hebbron Heights en el Este de Salinas.

"La gente ya nos conoce por nombre, nos saluda, la manera que nos llevamos con la gente aquí en la comunidad es una manera muy cordial," dijo López.

La meta es mejorar la comunicación entre residentes y oficiales y desarrollar una relación basada en la confianza.

"Los veo aquí y pues le dan la confianza de platicar con ellos y no es las primera vez que yo platicó con ellos," la residente Sandra Reséndiz.

Los dos oficiales acaban de regresar de un entrenamiento de cinco días en Los Ángeles, donde aprendieron nuevas técnicas para mejorar su comunicación con la gente que ven día a día.

"Nos ayudó para entender porque es la razón que jóvenes se involucran en actividades negativas," dijo Rosales.

Y ese entrenamiento no puede venir a mejor hora ya que jóvenes continúan involucrándose en pandillas y las tensiones entre la comunidad hispana y la policía siguen altas.

"La mamá me dejo a saber que su hijo estaba saliendo de la casa, se estaba vistiendo como pandillero. Hablando con el joven, anteriormente lo que haiga preguntado es ‘¿por qué lo estás haciendo?’, pero en vez le pregunte ‘¿qué es lo que está pasando en la escuela?’ y me dejo saber que él está siendo bullied," explicó Rosales.

Los dos oficiales dicen que en hay veces que tienes que dejar a un lado tu trabajo como oficial para orientar a jóvenes por un buen camino.

"Para que la gente de la comunidad sepa que estamos para servirles y ayudarles, esa es nuestra misión," explicó López.

Y algunos lo saben muy bien, "él me llama y me dice ‘mire oficial López, tengo un problema con la ley, tengo una orden de arresto. ¿Me puedes hacer el favor de arrestarme porque prefiero que lo haga usted a que lo haga otro oficial?," dijo López.